jueves, 21 de agosto de 2008

Comunicación de crisis (TVE)


Pésima fue la gestión de la crisis durante las horas posteriores al fatal accidente aéreo de Barajas por parte de TVE1, cuyos responsables parecieron más interesados en estar presentes que en informar. Y eso es contrario a la profesionalidad.

Sin material que ofrecer, David Cantero se empeñó en leer teletipos (y decirlo textualmente, añadiendo "chusquez" a la falta de rigor) y repetir hasta provocar la falta de interés cualquier información.

Además, demostraron su ética al no exponer imágenes del avión accidentado, pero no les dolieron prendas al emitir las declaraciones de familiares angustiados a la espera de una llamada.

Si no hay información, no vale con emitir cualquier cosa y, por supuesto, ser ético no es una pose, sino una actitud que no se olvida una hora después.

Actualización: El Telediario de hoy ha mantenido ese tono de pesadumbre sin contenido como el que impusieron ayer.

El lazo negro es de Chesi bajo licencia Creative Commons.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Exactamente igual de "chuscos"como dices tu, y con el mismo rigor y ética periodistica actuaron el resto de televiones y medios de comunicación (radios incluidas).Personalmente y ya te lo dije el otro día cada día me repugnan más los medios de comunicación,todos, porque bajo la excusa de informar sobrepasan los limites éticos, ya no correctos, sino de cada individuo asi como su libertad y dignidad, sobre todo en casos como estos. Como bien decía Woody Allen en su película "Desmontando a Harry" cuando bajan al infierno: "LA PLANTA 4ª,ESTA LLENA,ABOGADOS Y PERIODISTAS".Un beso.

JOSU ARROYO

fi dijo...

Sería interesante conocer en qué condiciones trabajan los periodistas en situaciones de crisis como ésta. Supongo que algo si no parecido, sí equivalente ocurre con los abogados, igualmente demonizados por la ¿sabiduría popular? No se trata de que los periodistas sobrepasen límites éticos, si no del planteamiento editorial del medio en el que cada persona desarrolla su trabajo, y el modo en que ese medio se enfrenta a realidades, sea ésta, o sea otra cualquiera. El trabajo de los periodistas está permanentemente expuesto, y todo el mundo se permite tener una opinión sobre él. Esa es la cuestión: no se trata de que el periodista sea perverso, si no de que ha de trabajar dentro de una dinámica que no puede controlar, y encima tiene, por definición, tanta visibilidad como potenciales críticos.