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miércoles, 26 de noviembre de 2008

El anuncio de Axa

Entre tanto pesimismo al hablar de la crisis, el lío de la fusión de las cajas vascas (parece que Patxi López nunca dejará de aburrirme, sorprenderme e indignarme) y la pelea del mes entre gobierno y oposición, se me ha ocurrido que, lo mejor, tal vez sea hablar de la tele.

Por ejemplo, del genial anuncio de Axa seguros (ese que se lee de abajo a arriba y de arriba a abajo), que demuestra que una buena idea puede ser barata (algo que llevo defendiendo bastante tiempo con el uso de redes sociales gratuitas en internet para hacer campaña), y la genial miniserie Qué vida más trsite de La Sexta (por supuesto).

Otro producto audiovisual un poco menos multitudinario es el video de la empresa de psicología Esdein y que han hecho (fenomenalmente) unos buenos amigos míos.

martes, 2 de septiembre de 2008

The Big Bang Theory


Es el nombre de una gran serie (y bastante nueva) que Antena 3 no ha sabido gestionar y ha relegado a Neox, uno de sus canales en TDT.

No pasa de una sitcom en la que el argumento resulta incluso facilón: cuatro científicos freaks viveno pasan el tiempo en un apartamento frente al que vive una camarera rubia que no está nada mal.

Sin embargo, para mí, lo mejor es la colección de obsesiones, convulsiones, fobias, filias, deducciones y rarezas de los científicos. Y es que he de reconocer que me siento un poco identificado con esos pobres diablos.

Por otro lado, y a colación del tema de la 2.0, no querría dejar de lado la posibilidad que ofrece la CBS de agregarte, directamente, a su grupo en Facebook (este link sólo se activa si tienes una cuenta).

Por todo lo dicho: altamente recomendable. Y si estás escribiendo tu tesis doctoral, imprescindible.

Foto promocional de la CBS.

sábado, 30 de agosto de 2008

Tiroteo en la estación de Abando

Da la casualidad de que el concejal del PP al que "protegía" el escolta es conocido en Portugalete por ser un "malrollero".

De cualquier modo, lo único injustificable es la actuación del guardaespaldas.

La amenaza de que la violencia terrorista puede estallar en cualquier momento en Euskadi es terrible. Pero no es menos cierto que, bajo el pretexto de la seguridad a los amenazados, se ha creado un gran negocio de seguridad privada. Empresas en las que, para llevar un arma, parece que no es necesario ser muy listo o muy estable.

Darle una pistola a un chulo es una rueta rusa. Y al final, se dispara por algún lado: era cuestión de tiempo, por desgracia.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Me llamo Earl

Sin duda, esta serie de Greg García es el mayor acierto de La Sexta en ficción. De hecho, lo mejor que se puede decir de ella es que no parece una serie estadounidense. Y ese es el único piropo mejor que decir de ella que parece una serie estadounidense.

Y si alguien se siente ofendido, que piense que la tele no es lo mío, que yo sólo opino.

Me llamo Earl tiene un punto surrealista que a mi, entrometido en el análisis de ficción que soy, me recuerda a las series inglesas de los 80. Y una galería de personajes breve pero bien trabajados, porque los roles están matizados, algo que siempre se agradece.

El capítulo de ayer sonaba a despedida, ¿de temporada? Espero que sí.

miércoles, 4 de junio de 2008

House


Cuatro cerró ayer la cuarta temporada de House con un capítulo doble realmente memorable.

La serie, en sí, es buena. Y no sólo porque me lo parezca. Está fuera de toda duda que los guiones, más allá de lo imposible de que por ese hospital pasen todas las afecciones minoritarias, están bien escritos, y que el léxico y la temática no es apta para cerebros de 100 palabras al día.

Pero en ocasiones como la primera y esta cuarta temporada, los capítulos finales hacen que el resto no parezcan más que repetitivos preámbulos. Y el de ayer fue un ejemplo de cómo tratar una trama dura, incluso cruel, con tensión y momentos que, en manos de otros, no pasarían de auténticos dramones sin cuidado de qué los ha producido.

House va más allá, y su mérito está, precisamente, en buscar las causas, y en demostrar que toda causa tiene su efecto pero que, sobre todo, la vida sigue y los casos son sólo carpetas una vez que se resuelven.

Lo que cada vez me gusta menos es el uso que Cuatro hace de la serie. Que sí, que es suya y puede mangonearla como le venga en gana, pero no está demostrando que sepa tratar de otra manera que no sea comercialmente a sus productos estrella. ¿Falta de costumbre? Para muestra, una de las imágenes oficiales que puedes descargarte de su web: es de la segunda temporada.

lunes, 2 de junio de 2008

El único modo de que España gane Eurovisión

Ya sé que ha pasado más de una semana desde el evento más casposo de la música europea. ¿Que no? Si sólo hay que ver a Uribarri...

Bueno, el tema es que entre la actualidad y mi agenda, no he podido ni actualizar el blog como merece ni centrarme en este asunto que, por cierto, no pega mucho con los posts anteriores, lo sé.

La cosa es que, durante la retransmisión de Eurovisión (lo siento, pero hasta el nombre me parece freak), que disfruté con una cena entre amigos (el disfrute vino más de la compañía que de lo que pasaba en la tele), algo ya comentamos del tema.

Pero al comenzar la semana, alguien me hizo recordarlo al recomendármelo como post para el blog. El que lo hizo (y sugirió el título) no era otro que Jon Murelaga, un compañero al que tengo una gran estima porque, además de buen profesor, es un fino analista de la situación académica, y porque siempre le pone algo divertido a los asuntos feos.

Y es que ambos convenimos en un hecho fácilmente contrastable y que no creo que pasara desapercibido a casi nadie: ¿quién vota a quién en el programa caspa por antonomasia? Pues los vecinos. Por muy mal que se lleven o hayan llevado, porque Eurovision es, ante todo, una fiesta y un momento de fraternidad, de empalago y de orgullo gay.

De este modo, si enemigos hasta hace poco en las trincheras se daban esperanzas de ganar, si Portugal votó a España y, cómo no, Grecia también lo hizo porque tiene una reina cedida en Palacio, si Reino Unido no se comió un colín porque se aísla unilateralmente, ¿cómo podrá ganar España Eurivisión?

Defragmentando el Estado. Esto es, dejando que Euskadi, Catalunya y Galiza sean independientes, cediendo a Andalucía y Canarias un estatuto de semifederalidad, permitiendo a Nafarroa, Baleraes y la Comunidad Valenciana que decidan dónde quieren estar, y otorgando el estatus de ciudades realmente autónomas a Ceuta y Melilla.

¡Anda que no salen puntos ni nada de los votos de toda esta marabunta que no deja de dar la lata con eso de la mayor autonomía!

Jon, estoy contigo: la única forma de que España gane Eurovisión algún día es defragmentando el Estado.

viernes, 23 de mayo de 2008

Los cimientos de la UPV/EHU


Finalmente, Juan Ignacio Pérez Iglesias no repetirá como rector de la UPV/EHU. Muchos doctores con plaza y casi todo el Personal de Administración y Servicios han sido los que han votado "no".

Los primeros tenían una gran guerra por sus complementos salariales. Los segundos, como siempre, han decidido mostrar su queja permanente y su protesta.

¿Cómo se sentirá Iñako después de ver que su trabajo en, para y por la universidad no ha sido en absoluto valorado?

Pues puede preguntárselo a los becarios de su departamento, o a los de cualquier departamento, o a cualquier treintañero que hoy, último día para alegar los méritos en las bolsas de sustitución del profesorado, estarán haciendo cola en los registros.

Jóvenes a los que se les/nos obliga a recopilar todos los méritos y reordenarlos en beneficio de los evaluadores cada año. Que todos los cursos tienen que recordar lo pringados que han sido y siguen siendo, incluyendo certificados y credenciales que, en absoluto, transmiten las horas de trabajo y la dedicación que han llevado esos trabajos.

Candidatos con una formación excepcional que tienen que ver, sobre todo en algunos departamentos, cómo el año de trabajo fuera de la universidad vale varias veces más que un año de beca del Gobierno vasco, de Ministerio o de la propia universidad.

Cómo treinta artículos de opinión, recogidos también por otros medios, valen mucho menos que un año picando teletipos. Y que no tiene ni idea de cómo van a contar un proyecto internacional con más ilusión que recursos.

Élite intelectual relegada por trabajos mecánicos en empresas de renombre, que eso siempre pone a los departamentos. Gente con muchas horas en la universidad que se ve superada por ineptos en la academia que se matriculan en el doctorado después de conseguir trabajo como profesor. ¡Qué vergüenza!

Mileuristas (mentira: no llegamos) condenados a ser eternos becarios, mascotas de los departamentos que, en cuanto se acaban las becas, les despiden con una palmadita en la espalda al tiempo que reciben a gente que será muy buena en su trabajo (no lo dudo) pero totalmente incompetente en un espacio que les es desconocido, como la universidad.

He visto marchar a personas tremendamente válidas. A investigadores muy profesionales con los que he tenido el gusto de trabajar y compartir despacho y conversaciones. Y he podido comprobar cómo casi nadie se acuerda de ellos. O aún mejor, cómo hay gente que aún no sabe que estas personas ya no trabajan para la universidad. Que el departamento no ha sabido encontrar acomodo para los válidos mientras mantiene a los que no lo son. Y eso molesta profundamente, y no sólo porque sé que también me pasará a mí.

Los becarios estamos aquí para hacer nuestras tesis, sí, y para dar lustre a los departamentos, que los que no los tienen no dan buena impresión. Pero también para sacar adelante marrones, para hacer bulto y llenar aulas que se quedarían vacías, para asegurar docencias, para hacer trabajos menores pagados por debajo del precio y no reconocidos posteriormente.

Estamos para aguantar, y para someternos sistemáticamente a tribunales cuyos miembros no pasarían sus propias pruebas. Para que nos exijan idiomas quien no los tiene y nos aconseje formación quien carece totalmente de ella.

Para comprobar que hay catedráticos que nadie sabe cómo han llegado a ello y excelentes profesores que no llegan a cobrar 600 € al mes. Para que directores de tesis sumen otro cum laude por unanumidad estorbando más que ayudando y, por supuesto, despreocupándose de su discípulo a partir de ese momento (por suerte, ese no está siendo mi caso).

Hablo de mí, sí. Y de mis compañeros. De gente a la que aprecio, a la que quiero y a la que no, pero cuyo trabajo valoro y veo cada día. Y, por desgracia, puedo comprobar que no sirve para mucho.

De esa gente que hoy pierde de su tiempo para hacer cola, para que sus méritos sean mal valorados en las bolsas y no pueda explicarse (ni él ni nadie) cómo ha podido quedar por debajo de...

Señor rector y señores vicerretores, espero de corazón que se sientan mejor ahora que saben que hay muchos en esta universidad que podemos comprender qué pasa por sus cabezas hoy.

lunes, 5 de mayo de 2008

El rey del pollo frito

Ramón Martínez, AKA Ramoncín ha sacado un disco nuevo. Bueno, mejor dicho, ha sacado el disco de siempre con una nueva portada y un pretendido nuevo lustre.

Lo reconozco, yo también tuve una época en la que me sabía sus letras, y hasta tengo una cinta de cassette grabada con un disco suyo. Vamos, pirateada, sólo que cuando me hice con ella no se llamaba así.

La cosa es que cuando empezó el tema del pirateo, el otrora punky se convirtió en el gran defensor de una gran empresa como la SGAE. Y ahí empezó el eterno atardecer de un músico y un personaje que no supo salir a tiempo de su megalomanía.

Porque este tipo tiene en su currículum haber batido un record con el Lingo, haber escrito un libro que forma parte del saber popular como El tocho cheli, y haber sido quien amenazase con una hostia al odioso padre Apeles.

Pero también es posible recordar al Ramoncín gallo, un tipo duro que ha entendido mal eso de ser el más chulo del barrio y que nunca se ha equivocado, según él y sus circunstancias (leáse obras), y que dice reírse de sí mismo con bastante poca gracia, la verdad.

A lo que voy: ¿cómo coño vendes a un tipo al que odia todo el mundo? Personalmente, haría una campaña jugando con el top manta cuando era una TDK virgen grabada en un loro, y recordando a los que hoy tienen su edad que un día todo el mundo fue joven y divertido. Que los problemas vinieron luego.

Eso sí, omitiendo que, en el caso de Ramoncín, él fue quien se los buscó.

martes, 22 de abril de 2008

Mi no a Ballonti

Portugalete hoy se muere un poco más. En este aciago 22 de abril de 2008, el ayuntamiento de la histórica Villa va a inaugurar un centro comercial con tanta pompa que no se recuerda nada igual.

Hasta este momento, cuando una tienda se cerraba (algo muy habitual de un tiempo a esta parte), una pequeña congoja se alojaba en cada portugalujo. A partir de anoche, cuando todos pudimos ver y/o escuchar los fuegos artificiales que daban inicio a los festejos por la apertura de Ballonti, un poco de ira acompañará a esa angustia.

Porque no vale con bolsas y pegatinas que apoyen al comercio local si, a la hora de ejecutar políticas, se decide abrir un gran centro a las afueras, a espaldas de la Virgen de la Guía.

Los políticos con responsabilidades que a la hora de comer se feliciten por esta apertura, merecen todo mi desprecio.

miércoles, 2 de abril de 2008

Sé lo que hicisteis...

Soy consciente de que ayer ya hablé sobre él, pero es que hace tiempo que me tiene fascinado este programa de La Sexta. Bueno, lo reconozco: desde que empezó a emitir es la cadena entera la que me tiene enganchado. Y eso lo sufre quien vive conmigo, porque da igual lo que echen, seguro que me interesa.

Además, siempre he sido fan de Emilio Aragón, lo confieso.

Pero volviendo al programa, Patricia Conde y Ángel Martín se dedican la mayor parte de su tiempo a comunicar conflictos. Y lo hacen del mejor modo posible: quitando hierro a cualquier asunto, por muy serio que quieran hacernos creer que es.

Les acusan de hacer el programa gracias a otros. Pero eso no es cierto. De hecho, todos los espacios que toman como fuente se basan en lo que dicen otros o en el fuego cruzado entre platós.

El éxito de Sé lo que hicisteis... reside en que es un programa hecho por una generación muy concreta que busca agradar a esa generación. Hablan como lo que son, jóvenes de clase media-alta; hacen chistes con los anuncios o su propio horario; y usan fuentes que todos conocen como You Tube y, lo mejor (a mi juicio compartiendo la llave del éxito con Friends): tienen memoria. Es decir, todo lo que pasa, sucede. Y no al revés, como en otros programas vespertinos o series al estilo Los Serrano, en los que lo que sucede, pasa.

Me explico: en La Sexta son coherentes, y eso les ayuda a retomar los temas y los chistes. En vez de dejarlos morir a discreción de la conveniencia.

Por cierto, que eso deberían de aprenderlo en el PP, que durante la campaña pretendieron desdecirse de las grandes acusaciones que les restaban apoyos.

martes, 1 de abril de 2008

Dignidad perdida

Nunca he sido un ayatolá contra los programas del corazón, ni contra las revistas en papel couché, ni contra los freaks de segunda división ni las estrellas de las grandes ligas del espectáculo.

De hecho, el mal tiempo me ha obligado a ver la tele estas vacaciones más de lo que me hubiera gustado, y hasta me parecen interesante los dimes y diretes, las peleas entre cadenas o entre programas dentro de los mismos canales, o que se vendan intimidades a precio de minuto de tele sólo por seguir haciendo share. Pero hay cosas que no entiendo.

No entiendo que los productores paguen a gente que va a contar mentiras sabiendo que lo son.

No entiendo que los programas hagan pantomimas de entradas imprevistas que sí aparecen en el guión.

No entiendo que programas de debate y/o entrevistas, aunque la temática sea ridícula, entren en teatrillos con máquinas de la verdad o pruebas de embarazo.

Tal vez es que soy demasiado inocente, cándido incluso, al creer que alguien, en algún momento, dará un giro de timón y diga que se acabó.

Que, pase lo que pase, sólo pagará a los invitados que cuenten verdades, aunque sea con quién se han acostado.

Que no convertirá en famosos a gente que quiere serlo a precio de difamar al primero que pase por delante.

Que dignificará la profesión periodística, porque no importan los contenidos (porque de todo debe de haber en la viña del señor), pero sí las formas.

Que no se tratará a los espectadores como si fueran estúpidos capaces de creerse cualquier cosa que se emita.

Que la única basura más sucia que la basura se emitirá a partir de las 2:00 de la noche, y no a horas en las que no es necesario un esfuerzo para ver lo peor de la televisión... y el género humano (avaricia, codicia, mentira, engaño...).

Así que encantado de la existencia de programas como Sé lo que hicisteis..., que cuentan las cosas como se comentarían entre amigos (espíritu con el que se fundó Coolpable un año antes), y te ahorran ver lo peor de la televisión.

lunes, 7 de enero de 2008

Me cago en el canon


Y en este gobierno socialista que le hace la pelota a la SGAE.

No porque me parezca mal la lucha contra la piratería. Todo lo contrario: estoy convencido (y hago campaña de ello) de que se han de comprar obras originales pese al precio. De que la calidad merece la pena. Y de que descargarte miles de horas de música o cine es únicamente perjudicial, porque no te va a dar tiempo a escucharla o verlo, y el daño ya está hecho.

Vamos, que soy de esos gilipollas que tiene algún CD grabado y pequeños remordimientos de conciencia. De esos que sueltan la pasta convencidos de las bondades del sistema y no queriendo mirar a las industrias que cada vez producen más obras de consumo rápido.

¿Y cómo me reconocen el esfuerzo el Gobierno y la SGAE?

Llamándome ladrón a la cara. Si no, que me digan cómo he de interpretar que me cobren por un CD o una memoria USB en la que voy a meter mi tesis, las fotos de mi sobrina, y los MP3 ripeados con un programa libre (que no pirateado) de las canciones que más me gustan de los discos originales que tengo.

Señores de la SGAE, ¿qué es delito de todo esto? Creo que nada. Señores del Gobierno, ¿por qué permiten que me cobren por ello? Creo que nadie va a contestar.

(la imagen corresponde al anterior salón del comic de Getxo, donde bullen la cultura y las compras)

lunes, 26 de noviembre de 2007

Héroes


ETB 2 emitió los dos últimos capítulos de la primera temporada de Héroes ayer por la noche. Y esta mañana me he levantado desolado: ¿cómo van a ser las semanas a partir de ahora si no tengo que esperar al domingo por la noche para saber si el mundo se salvará o no?

En fin, ya se me ocurrirá algo.

Lo cierto es que la serie me ha fascinado, y me ha tenido pegado ante el televisor, sin moverme, cada vez que la emitían. Siempre se achacaba a ETB, y ellos mismos lo sabían, la mala suerte con la ficción, tanto propia como adquirida.

Y la verdad es que no tengo ni idea de los shares de la serie en cuestión, también reconozco que es posible que la temática no sea del agrado de la mayoría, pero lo que es innegable es que Héroes está bien pensada y hecha.

Al final, es un comic pasado a la pantalla de la tele, con un montón de personajes y un principio arriesgado en el que no sabes qué pasa, pero del que ahora me acuerdo y revivo una grata sensación: la de estar delante de algo que va a pasar y que sé que me va a gustar.

Héroes es la serie que siempre quise ver, quise leer e incluso quise escribir. Por lo menos, he cumplido el primero de los deseos.

Y volveré a hacerlo durante la segunda temporada.

(la foto está sacada ayer mismo en un stand del salón del comic de Getxo, donde me encontré con menos merchandising de la serie del que esperaba, teniendo en cuenta que las viñetas son una parte muy importante de Héroes)

jueves, 22 de noviembre de 2007

Quiero que la gente me odie

Por eso voy a empezar a usar camisetas sin mangas.

Voy a comprarme un Seat León negro y voy a gastarme una pasta en un equipo de música para que todo el mundo me oiga cuando pase.

Voy a hacer los castings de Gran Hermano.

Voy a dejar de ducharme y voy a decir con acento catalán que soy del barrio de Gracia.

Voy a dejar de trabajar y no me va a importar.

Voy a escuchar reaggeton en mi móvil y voy a obligar a todos los que compartan el vagón de metro conmigo a que lo escuchen.

Voy a ser el típico votante del PP retrógrado.

Voy a escupir en la acera.

Voy a gastarme los ahorros para amortizar capital de la hipoteca en viajar a Montmeló y animar a Fernando Alonso.

Voy a vestirme a lo gótico (esto en invierno, en verano las camisetas sin mangas).

Voy a contar chistes de negros, de gays y de mujeres.

No, mejor no.

Ya no quiero que la gente me odie.

jueves, 11 de octubre de 2007

QEPD (no siempre)

No sé si ha sido Jordi González el que ha abierto el debate sobre si la muerte de Antonio Puerta podía haberse evitado. Pero parece que todo empezó con un reportaje emitido en su aborrecible programa llamado La Noria.

Y me da igual que hayan sido ellos o Aquí hay tomate, ya que lo único importante es que, uno u otro (o un tercero) acaben con ello.

Aficionados al fútbol o no, pero sobre todo a los primeros, la muerte del excelente lateral izquierdo del Sevilla nos conmocionó profundamente. Y ahora la indignación no puede ser mayor.

Sobre todo porque se puede observar una manipulación atroz de las declaraciones, en muchas ocasiones conseguidas de un modo, cuanto menos dudoso.

A saber: en algún reprobable programa de Tele 5 montan una pieza en la que se escucha una grabación telefónica no consentida con Del Nido (¡e incluso con el propio padre del jugador!) en la que le preguntan por el reportaje. A lo que el presidente del Sevilla F.C. (no muy recomendable, de acuerdo, pero eso es harina de otro costal) responde que no va a decir nada.

Y de eso, el redactor, el editor, el jefe, el jefecillo, el verdadero responsable, una contertulia como Terelu Campos (a la que ha colocado, una vez más, la madre) o Jordi González, extraen que oculta algo.

¡Por favor!

Eso se merece un boicot del tamaño de un campo de fútbol.

Antonio Puerta no está aquí para saber lo que dicen de él, y su hijo aún no ha nacido, pero puede que su familia esté sufriendo gratuitamente por culpa de gente sin escrúpulos que emite ese video con la misma soltura que el de cualquier freak que entra en la casa de Gran Hermano.

jueves, 4 de octubre de 2007

¿Qué tienen en común Marina d’Or y Umberto Eco?

Yo aviso, para que a nadie le venga de pronto la náusea y me culpe de volver a encontrarse con su desayuno: soy un pedante. Lo peor es que sin remedio. Por cierto y haciendo gala de ello, Miguel de Unamuno nos definía como “necios adulterados por el estudio”. ¿Y cómo rebatir al maestro de la “nivola”?

¿Que por qué lo digo ahora, cuando todos los que visitáis normalmente este blog ya lo sabíais? Pues porque el golpe de pedantería más tonto y profundo que he sufrido (o han sufrido a mi alrededor) me sucedió en un sitio tan poco inspirador como Marina d’Or.

Y es que no pude evitarlo pero, cuando me bajé del coche dispuesto a empacharme de luz, color y cartón-piedra, me vino rápidamente una palabra a la mente (ahora viene la pedantería): kitsch. Ese concepto que Umerto Eco definía como esas cosas que no son originales, están recargadas y son horteras (esto último es aportación mía).

No, no hay mejor definición para este monumento al mal gusto y la chabacanería más absoluta (no exagero, de hecho, me consta que a los propios trabajadores no les gusta). Algunos esperaréis que hable de cómo obtienen los permisos para construir y todo eso, pero es que no tengo ni idea.

Y bastante tuve con visitarlo, la verdad. Para que os hagáis una idea, todo lo que aparece en el anuncio de la Igartiburu y el odioso niño que dice “¡qué guay!” está muy juntito. El resto son sólo construcciones enormes una detrás de otra.

Ahora que han colonizado la playa (que tuvieron que construir y, por lo tanto, es tan abiertamente artificial como el resto del complejo) pretenden extenderse hacia el interior de la región, al término municipal de Cabanes (la primera fase se encuentra en el extremo contrario de Oropesa del Mar del que veraneaban los y las Aznar). Y pienso volver para comprobar que mi admirado Eco es, efectivamente, un visionario y un adelantado a su tiempo y que, como Nostradamus, soñó con Marina d’Or mucho antes de que los arquitectos cometieran el crimen de proyectarlo, mientras compilaba su Apocalípticos e integrados.

No obstante y pese a todo, si tenéis la oportunidad de visitarlo, no lo dudéis: hacedlo. Os aseguro que os asombrará y os dejará con la boca abierta, pero tranquilos, que no sufriréis el síndrome de Stendhal, precisamente.

Avisados estabais.

(por cierto, no hay foto porque no me atreví ni a sacar la cámara)

miércoles, 3 de octubre de 2007

Borja Thyssen obtiene una beca

Que no cunda el pánico, os recuerdo que esta serie consiste en sugerir lo que puede faltar a ciertos personajes populares para que todos los anónimos nos decidamos a odiarles definitivamente y para siempre.

Y creo que lo peor que nos podría pasar a todos es que este morlaco, karateka frustrado de vocación (dicen que su querida madre tuvo un affaire con el profesor particular de artes marciales del niño), recibiera una beca ADO para representar a esta España socialista, que es la que más saca la cara a reyes y aristócratas, en las próximas olimpiadas.

Es que el chaval ahora va a ser padre con ese pibón (atiéndase especialmente a la ironía de ensalzar a una oxigenada que enseña más tanga que ojos gracias a las gafas de pantalla y que no podía ser otra cosa que la novia del cachas) y, claro, con algún sueldo tendrá que comprar pañales a la criatura.

Hablando en serio, dicen que Borja (no podía tener un nombre más adecuado) se ha gastado una fortuna (tranquilos/as, seguro que tiene varias) esta última temporada en la que se ha dedicado a llenar de cariño y regalos a la madre de su futuro churumbel.

Haciendo psicología de todo a cien, podría ser que, en el fondo, el hijo adoptivo del varón (emparentado a media distancia con negros personajes de la historia alemana, ¿o se pensaban que no nos íbamos a preguntar de dónde sale una de las colecciones de arte privadas más importantes del mundo?) sólo quería llamar la atención de su madre después de que ésta se comprara dos niños (¿no le han aplicado la norma por la que debe haber un máximo de edad entre la adoptante y el adoptado?).

La cosa es que el colega tiene dinero para aburrir, pero los yates y las villas en Ibiza no son gratis y, claro, una ayuda del Estado pues siempre se agradece. Y además, de este modo el Ministerio lleva a cabo una pequeña obra social y hace feliz a este pobre chico tan falto de cariño materno.

Sólo un consejo, Borja: si finalmente vas a la olimpiada, avísales de que no te golpeen en la cabeza otra vez. ¡A por el oro, chavalote! Pero no lo fundas para hacerle un sellaco a la churri, ¿eh?