miércoles, 5 de diciembre de 2007
martes, 4 de diciembre de 2007
Relaciones internacionales
Siempre he defendido que, en política, sólo hay una cosa más importante que ser elegido por los ciudadanos: que éstos vuelvan a hacerlo. Y que ante eso, no hay nada que rebatir, porque una mala elección puede ser un accidente. Pero la reelección significa que hay algo bien hecho aunque yo no sea capaz de verlo y aunque sólo sea la propaganda.
Y me da lo mismo que hablemos de Ibarretxe o de Aznar.
Si nos vamos más lejos podemos mencionar a Putin y Chávez.
He de reconocer que sobre el primero no sé mucho y que mi aversión es pura intuición: por su imagen, su pasado de agente de la KGB, y que mi admirado Kasparov se sitúe en contra.
Escribir sobre el segundo, ya es hablar de otra cosa.
Reconozco que, al principio y pese a ser un militar absolutamente populista, me causó simpatía. Como a muchos, me gustaba su manera de hacer frente a Bush (otro reelegido por sus votantes inapelablemente) y al imperio estadounidense, me alegraba saber que alguien le daba caña a Aznar desde el otro lado del Atlántico y pensaba que reparaba un poco los enormes daños que la España poderosa (y añorada por algunos) habían hecho allá lejos (a veces, no tanto).
No obstante, creo que él, el responsable del ascenso de la izquierda en el continente americano, será también el culpable de su caída.
Lo malo de situarte en contra de Chávez es observar con quién compartes espacio: nostálgicos de la España imperial, monárquicos, pro-EE.UU., grandes banqueros que me demostraron lo poco que les importaba cuando les pedí una hipoteca, empresas gigantes que cargan todo el peso en los consumidores, etc.
Hombre (y mujer), a favor tampoco están las mejores casas: rojeríos de diversa índole y discurso pasado de vueltas, o señorones (y señoronas) que no tienen pinta de socialistas, precisamente, y que viven muy bien en ese populismo. Para muestra, el botón de cuando asistí a la jornada que organizó el consulado de Venezuela para explicar la situación de los medios en la República Bolivariana.
Finalmente, insisto en que el “¿por qué no te callas?” de Juan Carlos Borbón, ha ayudado a hacer frente a este tipejo, sí, pero que el Rey de quienes quieren ser reinados en España, no se hubiera atrevido a hacerlo si Chávez no hubiera tenido rasgos indígenas.
lunes, 3 de diciembre de 2007
La violencia engendra violencia
En un fin de semana que de cualquier modo hubiera sido informativamente importante, con la detención de los condenados por las causas del 18/98, y el nombramiento de Iñigo Urkullu como nuevo presidente del PNV, ETA ha tenido que ensombrecerlo todo con otra trágica noticia.
El asesinato de un Guardia Civil y el grave estado en el que han dejado a su compañero sólo merece la más firme condena y la mayor repulsa.
Todo lo que no sea eso, no debe valer.
Si es cierto que quien disparó a la pareja de agentes eran los mismos que habían atentado en Durango y lo habían intentado en Getxo, no extraña que, finalmente se acabaran liando a tiros. La mayor desgracia es el resultado, del que sólo hemos visto la primera parte.
Al que detengan y acusen de lo sucedido, lo reclamará Francia para, seguramente, condenarlo a cadena perpetua.
Ante estos hechos, la injusticia que se está cometiendo (y este es un juicio personal deducido de la observación de lo ocurrido) contra la izquierda abertzale, o las ganas de Urkullu de dinamizar el conflicto con el objetivo de resolverlo, quedan en un segundo plano.
viernes, 30 de noviembre de 2007
Islandia
A ver, que ser vasco está muy bien. Eso de vivir en una tierra en la que se lleva hablando la misma lengua durante milenios, en la que la mezcla de grupos humanos sin perder las raíces comunes es una constante, en la que el nivel de vida es uno de los mejores, etc., a uno le animan y le hacen coger fuerzas ante los graves problemas que, además de todo eso, vivimos: violencia directa, indirecta y estructural, amenazados, un conflicto político altamente inflamable y al que muchos le echan más gasolina...
Pero, si me hubieran dejado elegir antes de nacer, seguramente, hubiera dudado entre ser vasco (algo que no cambio porque no cambiaría por nada a mi familia, mis amigos y mi futura compañera de piso), y ser nórdico.
¿Sueco, danés noruego o islandés? Esa sí que es una duda existencial, y no la que se me presenta cada vez que voy a comer a un buen restaurante y no sé qué plato elegir porque me gustaría probar todos.
Supongo que voy por días, y es que hoy quisiera ser islandés. El motivo: que han sido los primeros en decir que a tomar por c... los combustibles fósiles. Que viva el hidrógeno.
Una vez más, el norte de Europa se ha adelantado al resto del mundo y se ha liado la manta a la cabeza, dentro de su autarquía, para darnos una lección sobre que el que quiere, puede.
jueves, 29 de noviembre de 2007
La reforma de la ley electoral
El PP quiere perder de vista a los nacionalistas en el Congreso de los Diputados, y el PSOE no le hace ascos a la idea. Para ello, están preparando una ley electoral cuyos efectos serán la reducción en la representación de los partidos que sólo se presenten en una comunidad autónoma.
Hablando en plata: no quieren ver grupos vascos y catalanes fuertes de los que dependan votaciones.
Estratégicamente y a corto plazo es una maniobra legítima y efectiva, pues los beneficios no sólo serán en Madrid. Si no se depende tanto de los nacionalistas, en mayor medida PNV y CiU, en Euskadi y Catalunya tampoco habrá que andarse con tanto cuidado, y se podrá hacer una oposición firme sin miedo a nada.
Entiéndase “nada” como “que luego me lo hagan pagar en la política estatal”.
No obstante, socialmente no puede ser una medida peor y, lo más peligroso, más infiel a la realidad. No puede estar bien minimizar la acción de partidos en cuyas circunscripciones son, sin duda, los más votados. Y lo que es peor: otras agrupaciones menores (desde el ERC a NB pasando por el BNG, el CHA o EA) pueden ver una representación que no se corresponde con la realidad.
miércoles, 28 de noviembre de 2007
La ciudad sin fin

No quisiera mear fuera del tiesto, pero esto de los disturbios en las afueras de París me empieza a oler a chamusquina.
Dos años después de los primeros coches quemados en revueltas callejeras, con un Sarkozy que aún no era ese Presidente que seguimos admirando algunos, la violencia regresa al entorno de la ciudad más visitada del mundo.
¿Qué reclaman estos hijos de inmigrantes? Nadie lo sabe exactamente. ¿Venganza por la muerte de dos jóvenes la pasada semana en un encuentro con la policía? Los padres de los fallecidos piden calma y serenidad mientras los amigos (y seguro que los más absolutos desconocidos) de ellos, quieren sangre y gasolina.
Está claro que hay un conflicto pero, ¿dónde queda su comunicación? Esos que queman coches no han explorado ninguno de los canales, ni alternativos ni oficiales, para dar a conocer sus quejas o reivindicaciones.
Permítanme que no me crea nada. Y que piense que, si no nos hemos enterado es porque, realmente, no las hay.
De todos modos, me niego a pensar que se trata sólo de la oportunidad de unos macarritas (franceses en todos los casos) de ver cómo arden las cosas y de dar cuatro hostias a la policía.
Pero es la pinta que tiene.
martes, 27 de noviembre de 2007
lunes, 26 de noviembre de 2007
Héroes
ETB 2 emitió los dos últimos capítulos de la primera temporada de Héroes ayer por la noche. Y esta mañana me he levantado desolado: ¿cómo van a ser las semanas a partir de ahora si no tengo que esperar al domingo por la noche para saber si el mundo se salvará o no?
En fin, ya se me ocurrirá algo.
Lo cierto es que la serie me ha fascinado, y me ha tenido pegado ante el televisor, sin moverme, cada vez que la emitían. Siempre se achacaba a ETB, y ellos mismos lo sabían, la mala suerte con la ficción, tanto propia como adquirida.
Y la verdad es que no tengo ni idea de los shares de la serie en cuestión, también reconozco que es posible que la temática no sea del agrado de la mayoría, pero lo que es innegable es que Héroes está bien pensada y hecha.
Al final, es un comic pasado a la pantalla de la tele, con un montón de personajes y un principio arriesgado en el que no sabes qué pasa, pero del que ahora me acuerdo y revivo una grata sensación: la de estar delante de algo que va a pasar y que sé que me va a gustar.
Héroes es la serie que siempre quise ver, quise leer e incluso quise escribir. Por lo menos, he cumplido el primero de los deseos.
Y volveré a hacerlo durante la segunda temporada.
viernes, 23 de noviembre de 2007
jueves, 22 de noviembre de 2007
Quiero que la gente me odie
Por eso voy a empezar a usar camisetas sin mangas.
Voy a comprarme un Seat León negro y voy a gastarme una pasta en un equipo de música para que todo el mundo me oiga cuando pase.
Voy a hacer los castings de Gran Hermano.
Voy a dejar de ducharme y voy a decir con acento catalán que soy del barrio de Gracia.
Voy a dejar de trabajar y no me va a importar.
Voy a escuchar reaggeton en mi móvil y voy a obligar a todos los que compartan el vagón de metro conmigo a que lo escuchen.
Voy a ser el típico votante del PP retrógrado.
Voy a escupir en la acera.
Voy a gastarme los ahorros para amortizar capital de la hipoteca en viajar a Montmeló y animar a Fernando Alonso.
Voy a vestirme a lo gótico (esto en invierno, en verano las camisetas sin mangas).
Voy a contar chistes de negros, de gays y de mujeres.
No, mejor no.
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