martes, 16 de octubre de 2007

Todavía puedo quedarme sin palabras

Entre gilipollas y doble moral, llevamos una racha que ni el Athletic...

Pero lo de Jaime Mayor Oreja es algo indescriptible. No sé si estaréis al tanto, pero la entrevista que este troglodita concedió a La voz de Galicia no tiene desperdicio.

No sólo por lo que dice sobre la situación política actual, sino por lo que piensa de la anterior a la democracia.

Juzgad vosotros mismos.

Llevo tiempo insistiendo en que la estrategia del PP no sirve para ganar unas elecciones. Porque para ello, lo que se requiere es atraer al indeciso, no activar a unas bases que, en periodo electoral –y a poco que se les anime–, se ponen en marcha ellas solas. Y la táctica de ataque constante y agresividad machacona, en vez de ayudar a meter tu papeleta en el sobre a los que se lo están pensando, les retrae.

Y con intervenciones magistrales como la que hizo el domingo este que quiso ser lehendakari, difícil lo tienen.

Ya que estamos hablando del impresentable de Mayor Oreja (qué caro nos está haciendo pagar las burlas que sus compañeros de colegio le hacían en su Donostia natal por la casualidad de sus apellidos), no hay que olvidar que un tipo capaz de decir lo que dijo es uno de los que representa a España en el Parlamento europeo.

Esa es la idea que tiene el PP de Europa: pagar por los servicios prestados. Y así nos va a todos.

lunes, 15 de octubre de 2007

No salgo de mi asombro

El pasado jueves, víspera del día de la Hispanidad, me quedé atónito viendo el Teleberri (el Telediario de la ETB, para que nos entendamos todos) del mediodía. Más exactamente, durante la sorprendente pieza que informaba de la jornada de acercamiento de la Guardia Civil a unos niños (en genérico, no en masculino) navarros.

Vamos a ver. Unos minutos antes se hablaba de que el Gobierno navarro, sospechoso de muchas cosas pero no de progresista, afirmaba que en el territorio foral no se practicaba el aborto (la única comunidad española) porque se respeta escrupulosamente el derecho a la conciencia de los médicos.

En otras palabras: que en el resto de las comunidades son todos unos bárbaros.

Pero no Miguel Sanz y sus consejeros, los mismos que permiten (me espeluzno sólo de pensar que tengo que escribirlo) que niños jueguen con armas de verdad (fusiles, armas, metralletas... eso sí, descargadas), se vistan con petos de antidisturbios (porra incluida), sepan cómo funciona un fusil lanzador de botes de humos, un robot antiexplosivos...

¡Claro que los niños estaban encantados! Pero eso no es excusa, eso es la inconsciencia de los tiernos infantes. Somos los adultos (bueno, yo aún “postadolescente”) los que tenemos que cuidar de mantener alejados a nuestros hijos-nietos-sobrinos-primos (insisto, en genérico, no en masculino) de herramientas que quitan la vida o, cuanto menos, sirven para dar unas buenas hostias.

Todo gentileza de la benemérita (en este caso, rotundamente no), Guardia Civil española.

¿No hay suficientes instancias orgánicas y judiciales que puedan actuar de oficio ante semejante irresponsabilidad?

Ahí estamos, señor Sanz, dando lecciones de ética, de lucha contra el terrorismo arrinconando ideas legítimas y, sobre todo, de una doble moral típica de... (me refiero a una institución religiosa ultraconservadora, ya me entendéis todos).

También podía haber utilizado el mismo título para hablar de los incidentes del viernes en Donostia.

Algo va mal.

jueves, 11 de octubre de 2007

QEPD (no siempre)

No sé si ha sido Jordi González el que ha abierto el debate sobre si la muerte de Antonio Puerta podía haberse evitado. Pero parece que todo empezó con un reportaje emitido en su aborrecible programa llamado La Noria.

Y me da igual que hayan sido ellos o Aquí hay tomate, ya que lo único importante es que, uno u otro (o un tercero) acaben con ello.

Aficionados al fútbol o no, pero sobre todo a los primeros, la muerte del excelente lateral izquierdo del Sevilla nos conmocionó profundamente. Y ahora la indignación no puede ser mayor.

Sobre todo porque se puede observar una manipulación atroz de las declaraciones, en muchas ocasiones conseguidas de un modo, cuanto menos dudoso.

A saber: en algún reprobable programa de Tele 5 montan una pieza en la que se escucha una grabación telefónica no consentida con Del Nido (¡e incluso con el propio padre del jugador!) en la que le preguntan por el reportaje. A lo que el presidente del Sevilla F.C. (no muy recomendable, de acuerdo, pero eso es harina de otro costal) responde que no va a decir nada.

Y de eso, el redactor, el editor, el jefe, el jefecillo, el verdadero responsable, una contertulia como Terelu Campos (a la que ha colocado, una vez más, la madre) o Jordi González, extraen que oculta algo.

¡Por favor!

Eso se merece un boicot del tamaño de un campo de fútbol.

Antonio Puerta no está aquí para saber lo que dicen de él, y su hijo aún no ha nacido, pero puede que su familia esté sufriendo gratuitamente por culpa de gente sin escrúpulos que emite ese video con la misma soltura que el de cualquier freak que entra en la casa de Gran Hermano.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Una lástima

Como creo firmemente en que lo primero ha de ser la atención y reparación a las víctimas, quiero solidarizarme con Gabriel Ginés, herido ayer en el último atentado de ETA, y su entorno.

Después de la repulsa, condena o la convención que sea necesaria, y de la tremenda indignación, viene la pena.

La pena de volver al pasado, de pensar que no se puede construir un país de este modo, y de que todos los esfuerzos para resolver el conflicto han sido inútiles.

La lástima de que hay otra persona que, cada vez que se mire al espejo, va a recordar que es una víctima de ETA (¿y por qué?), y de que algunos discursos son tan repulsivos como la propia acción violenta.

Hoy todos tenemos un poco más de miedo que ayer, porque las bombas, por mucho que se empeñe esas víctimas antes de tiempo del PP, no hacen distinciones. Pero si alguien está notando el peso en los calzoncillos es Pernando Barrena, sobre el que posteba ayer mismo antes del atentado.

Por la tarde, Batasuna emitió un comunicado en el que se calcaban las palabras de su portavoz y, por supuesto, no se hacía ni una sola mención a lo execrable del acto terrorista. En una clara estrategia de “insistencialismo” (término que usa mi estimado Jonan Fernández pero para resolver los conflictos, no para joderlos más), pluralizando la metedura de pata del “nuevo ciclo de violencia”, todo sea por que no les encarcelen a otro miembro.

No obstante (y ya termino), en momentos como este creo que hay que recordar, cuanto menos, las posibilidades del diálogo y de los juicios justos y sin tortura previa.

Que no nos ciegue la ira. Que no tengamos que lamentarnos nuevamente.

martes, 9 de octubre de 2007

Dos gilipollas


Ayer me sorprendí de lo tontos que pueden ser algunos.

Para empezar, Pernando Barrena y su sugerencia de que Zapatero apuesta por "un nuevo ciclo de violencia". ¿A qué se refiere? ¿No se da cuenta de que hay viudos/as, hijos/as y hermanos/as y padres y madres a los que la violencia ha arrancado a una persona querida?

Y para terminar, un habitual de la estupidez humana: Ángel Acebes y lo que le parece la recuperación de la memoria histórica. Vamos, que según el de los populares, hay que olvidar los crímenes de Franco (al que todavía nadie ha juzgado por su golpe de Estado) en beneficio de una comunión de españoles.

Que no, que ya engañaron con esa canción a una generación entera, pero con la siguiente no pueden.

Como dice un muy buen amigo mío: “Cuando crees que no cabe un tonto más, hacemos hueco”.

Y es que estar ante los medios, ya sea como máximo representante de una ideología conservadora (totalmente legítima, otra cosa es que no especialmente divertida), o como portavoz de una agrupación política señalada e ilegalizada, requiere algo más que salir y hablar.

Lo peor es que, como dice el chiste, la inteligencia humana se mantiene constante mientras la población no deja de crecer.

Qué poca gracia tengo, qué poca materia gris tienen otros.

(la fotografía corresponde a una pintada en Santutxu, Bilbao, y es que precisamente eso, "el puto amo", es lo que se deben de creer estos dos mendrugos)


lunes, 8 de octubre de 2007

Miedo

Esta serie la comencé en junio, pero hasta hoy no he podido continuarla. Y eso que sí que mis letras han salido en Deia en este tiempo. Para ser exactos, para responder a Gorka Etxabe (cuya carta sólo puedo enlazar hasta aquí), al que no le debió de hacer mucha gracia mi (hasta ayer) último artículo.

Sea como fuere, si a alguien le apetece, gracias a blogspot tenemos un espacio para comentar qué da Miedo en Euskadi.

viernes, 5 de octubre de 2007

¿Por qué?

¿Por qué los portavoces de los sindicatos nunca terminan las palabras: “La patronal se ha enfrentao”, o “el Gobierno se ha sentao con los trabajadores”? ¿Son acaso más rojos por ello, como si quisieran decir: “Es que nosotros no pudimos ir a clase porque tuvimos que trabajar en la fundición y así nos hemos quedao?

¿Por qué los representantes de la izquierda abertzale hablan siempre entrecortadamente, como si les faltara el aire? ¿Y por qué leen el papel si levantar la cabeza? ¿Porque cada vez son más jóvenes, con menos recursos y menos argumentos para ponerse frente a la prensa? Y para niños y mayores, ¿por qué no se visten mejor si saben que van a salir por la tele? ¿Y por qué están siempre enfadados?

¿Por qué los candidatos (e incluso los votantes) de derechas llevan tan cortas las patillas? ¿Quieren atender a eso de “por sus patillas los reconoceréis”?

¿Por qué los sharp tienen la misma estética que sus mayores enemigos, para confundirse entre ellos?

¿Por qué Ezker Batua no reemplaza de una vez a Madrazo? ¿ Llamazares no se da cuenta que la está cagando y que, de no ser por Matute, Izquierda Unida de Euskadi estaría hundida? ¿Y por qué no cambian a uno por otro y ya está?

¿Por qué dicen que Arnaldo Otegi es guapo?

¿Por qué todo el mundo confunde “autobús” con “ascensor”?

¿Por qué hice un blog? ¿Y por qué lo lees?

jueves, 4 de octubre de 2007

¿Qué tienen en común Marina d’Or y Umberto Eco?

Yo aviso, para que a nadie le venga de pronto la náusea y me culpe de volver a encontrarse con su desayuno: soy un pedante. Lo peor es que sin remedio. Por cierto y haciendo gala de ello, Miguel de Unamuno nos definía como “necios adulterados por el estudio”. ¿Y cómo rebatir al maestro de la “nivola”?

¿Que por qué lo digo ahora, cuando todos los que visitáis normalmente este blog ya lo sabíais? Pues porque el golpe de pedantería más tonto y profundo que he sufrido (o han sufrido a mi alrededor) me sucedió en un sitio tan poco inspirador como Marina d’Or.

Y es que no pude evitarlo pero, cuando me bajé del coche dispuesto a empacharme de luz, color y cartón-piedra, me vino rápidamente una palabra a la mente (ahora viene la pedantería): kitsch. Ese concepto que Umerto Eco definía como esas cosas que no son originales, están recargadas y son horteras (esto último es aportación mía).

No, no hay mejor definición para este monumento al mal gusto y la chabacanería más absoluta (no exagero, de hecho, me consta que a los propios trabajadores no les gusta). Algunos esperaréis que hable de cómo obtienen los permisos para construir y todo eso, pero es que no tengo ni idea.

Y bastante tuve con visitarlo, la verdad. Para que os hagáis una idea, todo lo que aparece en el anuncio de la Igartiburu y el odioso niño que dice “¡qué guay!” está muy juntito. El resto son sólo construcciones enormes una detrás de otra.

Ahora que han colonizado la playa (que tuvieron que construir y, por lo tanto, es tan abiertamente artificial como el resto del complejo) pretenden extenderse hacia el interior de la región, al término municipal de Cabanes (la primera fase se encuentra en el extremo contrario de Oropesa del Mar del que veraneaban los y las Aznar). Y pienso volver para comprobar que mi admirado Eco es, efectivamente, un visionario y un adelantado a su tiempo y que, como Nostradamus, soñó con Marina d’Or mucho antes de que los arquitectos cometieran el crimen de proyectarlo, mientras compilaba su Apocalípticos e integrados.

No obstante y pese a todo, si tenéis la oportunidad de visitarlo, no lo dudéis: hacedlo. Os aseguro que os asombrará y os dejará con la boca abierta, pero tranquilos, que no sufriréis el síndrome de Stendhal, precisamente.

Avisados estabais.

(por cierto, no hay foto porque no me atreví ni a sacar la cámara)

miércoles, 3 de octubre de 2007

Borja Thyssen obtiene una beca

Que no cunda el pánico, os recuerdo que esta serie consiste en sugerir lo que puede faltar a ciertos personajes populares para que todos los anónimos nos decidamos a odiarles definitivamente y para siempre.

Y creo que lo peor que nos podría pasar a todos es que este morlaco, karateka frustrado de vocación (dicen que su querida madre tuvo un affaire con el profesor particular de artes marciales del niño), recibiera una beca ADO para representar a esta España socialista, que es la que más saca la cara a reyes y aristócratas, en las próximas olimpiadas.

Es que el chaval ahora va a ser padre con ese pibón (atiéndase especialmente a la ironía de ensalzar a una oxigenada que enseña más tanga que ojos gracias a las gafas de pantalla y que no podía ser otra cosa que la novia del cachas) y, claro, con algún sueldo tendrá que comprar pañales a la criatura.

Hablando en serio, dicen que Borja (no podía tener un nombre más adecuado) se ha gastado una fortuna (tranquilos/as, seguro que tiene varias) esta última temporada en la que se ha dedicado a llenar de cariño y regalos a la madre de su futuro churumbel.

Haciendo psicología de todo a cien, podría ser que, en el fondo, el hijo adoptivo del varón (emparentado a media distancia con negros personajes de la historia alemana, ¿o se pensaban que no nos íbamos a preguntar de dónde sale una de las colecciones de arte privadas más importantes del mundo?) sólo quería llamar la atención de su madre después de que ésta se comprara dos niños (¿no le han aplicado la norma por la que debe haber un máximo de edad entre la adoptante y el adoptado?).

La cosa es que el colega tiene dinero para aburrir, pero los yates y las villas en Ibiza no son gratis y, claro, una ayuda del Estado pues siempre se agradece. Y además, de este modo el Ministerio lleva a cabo una pequeña obra social y hace feliz a este pobre chico tan falto de cariño materno.

Sólo un consejo, Borja: si finalmente vas a la olimpiada, avísales de que no te golpeen en la cabeza otra vez. ¡A por el oro, chavalote! Pero no lo fundas para hacerle un sellaco a la churri, ¿eh?

martes, 2 de octubre de 2007

El gran viernes


El pasado viernes me acerqué al Parlamento vasco para escuchar de viva voz la hoja de ruta del lehendakari Ibarretxe. Y he de reconocer que, al principio, me costó reaccionar a su anuncio pues, siguiendo las indicaciones de mi buen amigo Igor Filibi de que la reflexión en política bien puede esperar unas horas, teniendo en cuenta que siempre se manejan tiempos de meses o años, decidí tomarme un tiempo.

Lo que es innegable y, sobre todo, atañe a la línea de este blog (cuando la tenía), es que aquel fue un desfile de modelos de intervención.

A saber, el lehendakari se permitió hablar todo el tiempo que quiso, pero es que tenía mucho que decir. Y ganó en su segundo turno de intervención, cuando la espontaneidad y la indignación ante las acusaciones de la San Gil (su espectáculo fue realmente bochornoso) ganaron terreno a los folios mecanografiados.

Respecto a Patxi López, desempeñó muy bien su papel de responsable de una oposición constructiva, pero se puso nervioso cuando vio que Ibarretxe le golpeaba sin atender a su mano tendida. Pues no hay que olvidar que la estrategia del PSE esta última temporada es la de avanzar sin hacer ruido. Y como lo está consiguiendo, el lehendakari respondió con un ojo puesto en las elecciones.

Rápidamente, Matute decepcionó porque no dijo nada y Erauskin provocó alguna sonrisa ante las perogrulladas que nos regaló. Eso sí, en euskera. Y Egibar demostró tener más muescas en la culata que todos los demás portavoces juntos y una facilidad asombrosa para cambiar de registro idiomático cuando se dirigía a Aintzane Ezenarro, Nekane Erauskin, o San Gil y López, que por cierto, usan traductor de euskera a castellano.

(la foto es mía, siguiendo mi nueva costumbre, y es de la intervención de la mañana del lehendakari)