Yo fumaba. Y desde hace 21 meses sigo acordándome de ello de vez en cuando.
Sí. Lo dejé cuando entró en vigor la famosa ley antitabaco del gobierno Zapatero. Esa tan blanda y que pretendía dar otro golpe de efecto más que regular realmente el derecho a un acto tan insalubre en espacios públicos.
Pero hay algo que echo aún más de menos.
Yo escribía.
Y lo hacía realmente mal.
De hecho, lo hacía fatal. Y lo que más lamento es que, además y como cuando fumaba, molestaba con ello a los que estaban a mi alrededor: a mi padre le pedía que imprimiera mis horribles historias, a mis amigos les aburría con delirios de grandeza e incluso les obligaba a leer los textos que perpetraba, y al bueno de Juan, mi estupendo profesor de literatura y un excelente escritor, le daba el más absoluto de los peñazos con el tema.
Incluso intenté impresionar a la que hoy comparte hipoteca conmigo haciendo alarde de mi (ahora sé que poca) habilidad de juntaletras.
Hasta que tomé la decisión de dejar de hacerlo. Supongo que me entraría la cordura y, en el fondo, abandonar eso de inventar ficciones supuso tomarme en serio mi ¿carrera? de investigador. No lo sé, algún día espero darme cuenta de lo que pasó (o ser sincero conmigo mismo).
Pero os aseguro que, con esto sí, no ha pasado ni un solo día en estos años (más de tres) en el que no haya recordado que una vez lo hacía. Que podía pasar lo que sea, que mis personajes inventados (y mal diseñados) seguían ahí y mis historias (planteadas sobre bases poco sólidas) continuaban.
Eso es lo que echo de menos. De fumar me acuerdo, pero me siento orgulloso de haber abandonado el hábito.
Pues ya lo he dicho.
lunes, 17 de septiembre de 2007
jueves, 13 de septiembre de 2007
Lo quise como yerno
Josu Jon Imaz se despidió por sorpresa de la política ayer. Hasta aquí la noticia. Los motivos los explica en una carta que, a estas alturas todos habremos leído u oído hablar de ella. Pero sólo él conoce cuáles de ellos fueron los que más pesaron.
Ahora es el momento de afilar cuchillos, como han hecho algunos medios que creen ver el principio del fin del PNV. Pero yo no estaría tan seguro. No obstante y por curioso que parezca, la llave la tiene Egibar.
Si éste insiste en ser presidente del EBB la disputa está servida, pero también su fosa política cavada. Imaz ha creído ver que es el momento de pasar página, pero no sólo de su presidencia, sino de esa época de desgaste en la que todo el mundo insistía en verle peleado con el resto del partido.
Nada más lejos de la realidad: Josu Jon se retira absorbiendo todo el conflicto interno y con más apoyo que nunca a su persona y su proyecto, tras haber comenzado una renovación en el PNV que deja la puerta abierta a un perfil de político más técnico que intuitivo y más teórico que de empuje, y siendo el yerno deseado por todas las amatxus votantes del PNV (y alguna otra que no).
Además, en la última parte de su breve mandato demostró su olfato cuando puenteaba abiertamente a un Patxi López al que ni Zapatero hace ni hará caso, como ha quedado constatado tras lo sucedido con el PSN. Y antes, fue un activo eurodiputado y uno de los vertebradotes principales de Galeuscat, seguro del peso de los nacionalismos históricos dentro de España y su viabilidad como motor de progreso.
Y por si fuera poco, un servidor fue testigo de cómo no descuida a los jóvenes talentos ni las tendencias o ideas que surgen desde la base, incluso de la no afiliada.
Cuando baje la marea, parece que será Iñigo Urkullu (del que tengo muy buenas referencias) el que quede en la playa. Desde luego, un tipo inteligente y continuista con la línea de Imaz, pero también con ideas propias y que demuestra con sus actos las ganas de los afiliados de ver un partido unido.
Para un pro-teórico como yo (a la fuerza ahorcan), ha sido un auténtico placer tener el panorama de mi tesis a un doctor con más galones académicos que varios ministros juntos, y más carrera política (y más variada) para su corta edad que el propio Zapatero (o José María Aznar).
Seguro que le vamos a echar de menos. Seguro que él también extrañará tanta actividad.
Ahora es el momento de afilar cuchillos, como han hecho algunos medios que creen ver el principio del fin del PNV. Pero yo no estaría tan seguro. No obstante y por curioso que parezca, la llave la tiene Egibar.
Si éste insiste en ser presidente del EBB la disputa está servida, pero también su fosa política cavada. Imaz ha creído ver que es el momento de pasar página, pero no sólo de su presidencia, sino de esa época de desgaste en la que todo el mundo insistía en verle peleado con el resto del partido.
Nada más lejos de la realidad: Josu Jon se retira absorbiendo todo el conflicto interno y con más apoyo que nunca a su persona y su proyecto, tras haber comenzado una renovación en el PNV que deja la puerta abierta a un perfil de político más técnico que intuitivo y más teórico que de empuje, y siendo el yerno deseado por todas las amatxus votantes del PNV (y alguna otra que no).
Además, en la última parte de su breve mandato demostró su olfato cuando puenteaba abiertamente a un Patxi López al que ni Zapatero hace ni hará caso, como ha quedado constatado tras lo sucedido con el PSN. Y antes, fue un activo eurodiputado y uno de los vertebradotes principales de Galeuscat, seguro del peso de los nacionalismos históricos dentro de España y su viabilidad como motor de progreso.
Y por si fuera poco, un servidor fue testigo de cómo no descuida a los jóvenes talentos ni las tendencias o ideas que surgen desde la base, incluso de la no afiliada.
Cuando baje la marea, parece que será Iñigo Urkullu (del que tengo muy buenas referencias) el que quede en la playa. Desde luego, un tipo inteligente y continuista con la línea de Imaz, pero también con ideas propias y que demuestra con sus actos las ganas de los afiliados de ver un partido unido.
Para un pro-teórico como yo (a la fuerza ahorcan), ha sido un auténtico placer tener el panorama de mi tesis a un doctor con más galones académicos que varios ministros juntos, y más carrera política (y más variada) para su corta edad que el propio Zapatero (o José María Aznar).
Seguro que le vamos a echar de menos. Seguro que él también extrañará tanta actividad.
miércoles, 12 de septiembre de 2007
La mordaza de Patxi López
Sí, ya sé que no es la primera vez que me preocupo del silencio del Secretario General de los socialistas vascos. Pero es que, sin andarme con rodeos: manda huevos...
Mi teoría es que este portugalujo tiene bastante peligro. O dicho de otro modo: le temen. Tanto en Bilbao como en Madrid y pasando por Vitoria-Gasteiz. Si no, no hay manera de explicar que siempre sean otros los voceros del PSE.
Y que no me venga nadie con historias de que no se puede hablar sin conocer. Yo lo que sé es que, como observador de la política vasca para mi tesis doctoral, a López, candidato a lehendakari, no se le ve nunca.
O mejor dicho: casi nunca. Porque sólo posa ante los medios para intervenir en días clave en el Parlamento vasco, conceder entrevistas a El País y El Correo, y celebrar victorias, por pírricas que sean.
Que no, amigos del PSE, que no. Que los votantes ya no tragan con todo. Y si ven a Patxi sólo para lo bueno, empezarán a pensar dónde se mete cuando las cosas no son tan bonitas para su partido o el de todos: la sociedad vasca.
Mi teoría es que este portugalujo tiene bastante peligro. O dicho de otro modo: le temen. Tanto en Bilbao como en Madrid y pasando por Vitoria-Gasteiz. Si no, no hay manera de explicar que siempre sean otros los voceros del PSE.
Y que no me venga nadie con historias de que no se puede hablar sin conocer. Yo lo que sé es que, como observador de la política vasca para mi tesis doctoral, a López, candidato a lehendakari, no se le ve nunca.
O mejor dicho: casi nunca. Porque sólo posa ante los medios para intervenir en días clave en el Parlamento vasco, conceder entrevistas a El País y El Correo, y celebrar victorias, por pírricas que sean.
Que no, amigos del PSE, que no. Que los votantes ya no tragan con todo. Y si ven a Patxi sólo para lo bueno, empezarán a pensar dónde se mete cuando las cosas no son tan bonitas para su partido o el de todos: la sociedad vasca.
martes, 11 de septiembre de 2007
Cómo se las gastan en Francia
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Siempre está flotando en el aire la misma pregunta: ¿si ETA habla continuamente de territorialidad y de una Euskal Herria formada por las actuales Euskadi, Navarra e Iparralde, en el departamento francés correspondiente a los Pirineos Atlánticos, por qué su actividad se centra, sobre todo, en el Estado español?
Una de las posibles respuestas nos la dieron la semana pasada, cuando anunciaron que la fiscalía gala puede solicitar cadena perpetua para los últimos miembros detenidos en el país europeo más cercano.
Así es cómo los franceses se quitan de en medio a estos vascos.
Hasta el momento, los miembros de ETA se dejaban coger en Francia, donde tampoco levantaban tanta polvareda, siempre con una pistola o algo que pudiera constituir un delito de tal modo que eran detenidos allí, y no en España, donde las condenas eran más duras.
Pero las cosas han cambiado, y el horno de la seguridad europea no está para los bollos de terrorismos de medio pelo (lo que en Francia siempre han considerado que ETA hace).
Pero las cosas han cambiado, y el horno de la seguridad europea no está para los bollos de terrorismos de medio pelo (lo que en Francia siempre han considerado que ETA hace).
Uno, que es un optimista antropológico sin remedio, siempre cree en el arrepentimiento y en la reinserción de todos los presos, por eso se sitúa en contra de la pena de muerte o la cadena perpetua (que se revisará cada cierto tiempo). Así que espero que la justicia francesa enseñe de qué es capaz pero se mantenga suficientemente cuerda y les dé, como a todos, una segunda oportunidad después de cumplir su pena.
(en la fotografía aparece el cartel de apoyo a la selección francesa que hizo el ayuntamiento de París el pasado mundial de Alemania)
martes, 4 de septiembre de 2007
Aste Nagusia 2007
Aunque parezca imposible, yo soy un “novato” en esto de las fiestas de Bilbao. Para ser más exacto, creo que ésta ha sido mi cuarta “semana grande” (anda, que bilbaínos teníais que ser...). Y es que hasta entonces, pasaba los veranos, precisamente, en Benicàssim.
La cosa es que, portugalujo como soy (y, por lo tanto, orgulloso de mi “nacionalidad” por herencia genética), creo que ya sé de qué va la Aste Nagusia, sobre todo después de este año que han estado especialmente pasada por agua.
Es un auténtico ejercicio de bilbainismo que se prepara con cuidado y se lleva a cabo con dedicación, sosiego e incluso la técnica depurada del que sabe administrar su energía para poder “ver los fuegos artificiales y tomar algo” durante nueve días.
Por que un bilbaíno no sale a morir todas las noches, no. Estudia el programa y escoge los eventos a los que va a acudir motivado por un sinfín de circunstancias: tradición, costumbre, por la cuadrilla, ganas de cocerse, porque no se puede evitar... Y aunque a veces cueste entenderlo (para mí la gran fiesta se concentra en un día, el uno de julio), no por ello deja de ser admirable.
Mi Aste Nagusia pasa siempre por las txosnas (podría intentar definirlas pero, después de ver cómo cada “forastero” las compara con una cosa diferente, prefiero invitar a que las veáis si no las conocéis) de Mekauen y Algara, continua intentando pasar una mañana viendo los herri kirolak (deporte rural y tradicional vasco) y el concierto de la banda, y finaliza quedando con algunos incondicionales de las fiestas como Patrik, Elena o Txabi (ha fallado Fernando), y otra noche con mi cuadrilla (algún día escribiré un post sobre esa institución). No obstante, este año he incluido un par de elementos a mi lista: comer con una familia bilbaína (una en concreto, sí), y ¡¡¡pasear por la feria!!! Todo ello acompañado de una bilbaína (también una en concreto), claro.
Una última cosa: una noche confundí “bilbainismo” con “omblliguismo”, aunque pueda parecer lo contrario, hay sutiles diferencias. Y he de disculparme. Vamos, lo que sea con tal de regresar el año que viene.
(no pude evitarlo y acabé por fotografiar a Mari Jaia pensando en este post. Para los que tengáis la suerte de no conocer a este personaje tan horrible como entrañable resulta su nombre, la señora de las fiestas viene a ser una especie de símbolo laico del que cualquier representación mejora al original)
lunes, 3 de septiembre de 2007
Benicàssim
Ahora sí, ya se acabaron las vacaciones. Ya me he enfrentado a mi tesis doctoral y he diseñado (así por encima, tampoco voy a engañarme) el plan de trabajo para este curso. Y también he estado pensando a qué otras cosas me voy a dedicar para no aburrirme hasta que llegue el próximo agosto.
Pero antes de que la rutina y el aburrimiento me invadan, voy a aprovechar el último rayo de sol que entra por mi ventana para recordar cómo era eso de no tener otra preocupación salvo la de si hoy conseguiremos ir a la playa antes que ayer.
Llevo veraneando en Benicàssim desde que se supone que tengo uso de razón. Y sólo falté en una ocasión, aquella en la que a mi padre hizo de John Wayne por primera vez y que, además, marcó la diferencia entre los veranos azules clonados año tras año, y los que disfruto ahora en los que paso de todo.
Son muchos años ya y a uno le ha dado tiempo a hacer muchas cosas, hasta amigos. Y muy buenos. Con ellos he jugado en la piscina todo el día cuando tocaba, y cuando era el turno de fumar los primeros cigarros a la sombra también lo he hecho. Pero ahora me dedico a mí, a John Wayne, a mi sobrina y al resto de mi familia (en la que mi madre ha incluido a Estefanía). En definitiva, a disfrutar de otro Benicàssim.
Y está muy pero que muy bien.
En cierto modo, todo tuvo que cambiar para que siguiera igual, en este caso, para que siguiera llegando con una sonrisa y volviéndome con pena. Vamos, que después de muchos años huyendo del sol y volviendo del Mediterráneo más blanco que un albino, uno ha dejado de fumar y ahora disfruta de la playa otra vez. Y no sólo eso: ¡he vuelto a hacer castillos en la arena! ¡Y a nadar (bueno, esto sólo un poco)!
Pero eso es harina (o arena) de otro post.
Bien regresados. Un abrazo a todos los que habéis vuelto a leer y a los que no, pues también, que todavía sigue el rayo de sol entrando por mi ventana.
(cualquier parecido de la imagen con una buena fotografía es resultado de la óptica de Pentax, no de la pericia del fotógrafo, es decir: yo mismo)
lunes, 6 de agosto de 2007
de vacaciones
Hola a todos.
Este sí que es un post en frío, como el que hace ahí fuera (sólo hoy, que hasta ahora hemos estado pasando calorcito), en la plaza de Becerril de Campos, localidad palentina que no puedo mostrar (de momento, que ya saturaré el flickr) por no intentar enlazar el nombre a Google Maps o algo por el estilo.
Pues eso, que aquí ando, en el aula de cultura-biblioteca del pueblo, delante de un (atentos) Intel del grupo Cofiman que funciona con algo parecido a un güindous 98 y que va al mismo ritmo que el resto de cosas en los pueblos (lo que no sé es cómo se pueden apañar tan bien los críos de los ordenadores de al lado para jugar en red. Por cierto, detalle bizarro que me apunta la que todos sabéis: dicen "cagüentó" a sus tiernos ¿10? añitos).
Próxima parada: Benicàssim (pasando 24 horas por Madrid). A ver si el post sube como debe en este Cofiman (cuando regrese a mi portátil he de buscarlo en el Google).
¡Ala, majos!
Este sí que es un post en frío, como el que hace ahí fuera (sólo hoy, que hasta ahora hemos estado pasando calorcito), en la plaza de Becerril de Campos, localidad palentina que no puedo mostrar (de momento, que ya saturaré el flickr) por no intentar enlazar el nombre a Google Maps o algo por el estilo.
Pues eso, que aquí ando, en el aula de cultura-biblioteca del pueblo, delante de un (atentos) Intel del grupo Cofiman que funciona con algo parecido a un güindous 98 y que va al mismo ritmo que el resto de cosas en los pueblos (lo que no sé es cómo se pueden apañar tan bien los críos de los ordenadores de al lado para jugar en red. Por cierto, detalle bizarro que me apunta la que todos sabéis: dicen "cagüentó" a sus tiernos ¿10? añitos).
Próxima parada: Benicàssim (pasando 24 horas por Madrid). A ver si el post sube como debe en este Cofiman (cuando regrese a mi portátil he de buscarlo en el Google).
¡Ala, majos!
viernes, 27 de julio de 2007
¿Qué es esto?
Sí, ya sé lo que son: esos odiosos altavoces que en las fiestas vascas (y estamos sólo a mitad de temporada, como las traineras) no paran de molestar (iguallico-igualico que los vecinos de Alaska). Bueno, mejor dicho, los que molestan son los que se gastan (atención) ¡¡¡10 €!!!, en el puto juguetito y luego lo amortizan pidiendo katxis de kalimotxo con el trasto en cuestión.
A todo esto, me he dado cuenta de que cada vez llevo peor lo de la contaminación acústica, y la comarca en la que vivo es un ejemplo perfecto de entorno ruidoso. Así que he hecho una pequeña lista (perfectamente ampliable) de esos odiosos elementos que perturban la paz del asfalto y hacen que, todos los días, desee irme a vivir a un pequeño pueblo, como un ermitaño:
- Esos coches de macarras, negros y con algún carácter oriental pegado en el cristal que hacen rugir sus motores (para ponerlo a la tremenda velocidad de 60 kilómetros por hora) y que, sobre todo, nos obligan a todos a disfrutar de su equipo de sonido. Yo, la verdad, no entiendo la inversión de pasta, sobre todo para la mierda de música que escuchan.
- Esas motos con escape libre con las que circulan los macarras que no tienen dinero para comprarse un coche. Sí, esas que hacen un ruido infernal para alcanzar la velocidad punta de 40 kilómetros hora.
- El gilipopllas que se ha gastado una pasta en un todo terreno que no necesita y que toca el claxon prolongadamente sólo para saludar a un amigo junto al coche
- Los voluntarios de la ambulancia y los policías de medio pelo que disfrutan dándole a la sirena cuando no hay nadie en la carretera que los moleste.
- El que se pasea o entra en un vagón de metro o tren con un móvil que reproduce MP3 al tope de su volumen. Ya de paso, aprovecho, que tal vez alguien pueda responderme: ¿estos móviles sólo reproducen reaggeton y Marc Anthony o es una desafortunada casualidad?
- Ese grupo de borrachas que chillan canciones de moda (y de mierda, por definición) y creen estar cantando.
- Y, ¿cómo olvidar a ese vecino que comparte su único CD de ópera o música clásica y lo pone un domingo a la mañana con las ventanas abiertas para que todos sepamos cuan culto es?
En fin.
Para terminar, me encantaría mandar un mensaje a todas esas mentes menores que confunden ruido con diversión: sólo espero que os multen implacablemente si os corresponde y que algún día seáis conscientes, de pronto, del enorme ridículo que estáis haciendo.
Pasen buen verano (y tan silencioso como puedan).
martes, 17 de julio de 2007
HumanitarianNet
La semana pasada asistí a un curso de verano sobre conflictos varios en la universidad de Deusto, y la verdad es que resultó realmente interesante. Su interminable nombre, este: Multidisciplinary Perspectivas on Peace and Conflict Research: A View from Europe.
Aquello fue, sobre todo, un meeting. Pues el centro bilbaíno se ha articulado en red con otras universidades para realizar estudios sobre conflicto y, por qué no, encuentros como el que me tuvo ocupado casi todas las mañanas de la semana 28 del año (las tardes no, porque había que formar parte de esas universidades para estar en las mesas redondas).
Resumir todas las ponencias es imposible sin aburrir (más), así que me limitaré a señalar que Federico Mayor Zaragoza estuvo bastante bien, que Betul Celik me resultó especialmente interesante porque planteó su exposición sobre el conflicto kurdo en Turquía de un modo familiar, y que Eduardo Ruiz Vieytez dio una explicación sobre el conflicto vasco a los presentes, de casi 20 nacionalidades, realmente sobresaliente.
Me resultó imposible asistir a la última jornada (ya contaré por qué, pero hay que dar un poquito de misterio al tema, ¿no?), así que me quedé sin despedirme de esa gente que celebras conocer porque así uno no se siente tan sólo en su rareza. Lo cojonudo es que tuviera que enterarme vía Barcelona gracias a otra compañera de raras aficiones (conflicto, política, comunicación... ¡qué pereza!): gracias, Cristina.
(en la fotografía aparecen, de izquierda a derecha, Carles Feixa, que ha realizado una investigación sobre los Latin Kinas y Latin Queens en Barcelona que dejó a todos con la boca abierta; Glenn Bowman, mejor moderador que ponente y un innegable madurito interesante; y Hans-Joachim Heintze, que estiró demasiado el chicle de las cortes internacionales)
jueves, 5 de julio de 2007
Yolanda Rojas Urbina
Así se llama la cónsul de Venezuela en Bilbao y la excelente anfitriona que el pasado 3 de julio montó un pequeño sarao en el hotel Ercilla (no me extraña que sea uno de los favoritos de los toreros que van a Vista Alegre, tan amantes como son ellos de las tradiciones) para aportar la visión oficial sobre la no renovación de la licencia de RCTV.
Para esta legítima y necesaria empresa se acompañó de Asalia Venegas, en apariencia una vieja profesora de clase muy alta de esa Venezuela polarizada (como todo Latinoamérica) en élites y los demás, y que forma parte de TVES, la cadena nacional que va a emitir en el espacio de RCTV. Y por otro lado Pascual Serrano, un valenciano que trabaja en Hispanoamérica desde la izquierda y que anda en Telesur, ese espacio televisivo alternativo en el que participan la propia Venezuela, Cuba o Bolivia entre otros.
Asalia dio un triple salto mortal intentando justificar la no renovación de la “televisora” contraria a Hugo Chávez por lo inapropiado de sus emisiones juveniles e infantiles en un país en el que la mitad de sus 26 millones de habitantes se encuentran en esta franja. Lo curioso es que, al mismo tiempo, sólo enseñaba imágenes del tratamiento informativo que RCTV dio al golpe de estado de 2002 que apoyó.
Serrano fue un poco más cabal y para no entrar en honduras se quedó en el mar Caribe de que la libertad de prensa no puede ser la libertad de que 200 ricos puedan emitir sus opiniones en sus propios medios.
Además, entre ambos ponentes insistieron en la idea de que los medios públicos son menos y menores que los privados en la república bolivariana de Venezuela.
Entre el respetable, pesados de ambos lados del Atlántico que usaron el turno de preguntas para exhibirse (¡cuánta hambre de micro tiene la gente!) y algún ilustre al que da gusto ver por Bilbao como Jean-Jacques Cheval.
(la pésima fotografía es mía, como no podía ser de otra manera. De todos modos, que Asalia dejara su bolso sobre la mesa –como buena señorona– y que los –pesados– que grababan el acto colocaran la bandera donde más jode para adecuar su micrófono, no me ayudó demasiado, la verdad)
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