lunes, 14 de mayo de 2007

Y el día que a Aznar se le fue la olla

“Me ha debido de sentar mal la cena” o algo parecido es lo que seguramente oiría Ana Botella la noche que el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, dijo esto. Ni yo ni nadie que no sea su señora esposa va a saber si aquella noche sucedió lo que toda buena toriija conlleva: excusas estúpidas, vomitona y resaca. Pero me temo que ni a mí ni a muchos nos extrañaría.

Si en el post anterior defendía que había que tener cuidado con lo que se decía sobre alguien en quien confiaron diez millones de votantes, no es menos cierto que cuando mi compañero de despacho, Miguel Ángel Casado, me comentó las declaraciones, no pude evitar que se me escapara un “hace falta ser imbécil...”, antes de saber quién las había pronunciado.

Así que, desde este humilde blog pido disculpas a todos los que creyeron que Aznar iba a ser un buen presidente porque, unos días después, me ratifico: ¡hace falta ser imbécil! Pero es que también hay que tener cuidado de qué dice de uno mismo (menudo trabalenguas) la persona que se ganó la confianza de tanta gente (a la que no estaría de más dedicar una disculpa).

viernes, 11 de mayo de 2007

El día que a Chávez se le fue la olla

Pues sí, he necesitado unos días para asimilar que lo que Hugo Chávez dijo es verdad. No que Aznar se parece a Hitler (que allá cada cual y el parecido que les saque), sino que haya sido capaz de verbalizarlo (eso y más).

Y aún hay una cosa que agrava más lo sucedido: el contexto. Porque no se tratan de unas declaraciones en un foro reducido, no, sino de un discurso en los preparativos del uno de mayo, fecha de máxima importancia en Cuba y en todo el entorno ideológico del socialismo, comunismo, y cualquier otro ismo del rojerío.

Vamos, que sabía lo que decía y el eco que iban a tener aquellas declaraciones execrables.

Porque la violencia condenable no es sólo la que salpica sangre o gasolina de un cajero quemado. También hay violencia verbal y hay que luchar contra ella con la misma fuerza. José María Aznar puede gustar o no, pero diez millones de personas depositaron su confianza en él y, por mucho que teoricemos, no todas lo hicieron engañadas por una maquinaria propagandística perfectamente engrasada.

Además y por suerte, la principal víctima de lo sucedido es el propio Chávez, al que a partir de ahora le va a costar que le tomemos en serio.

jueves, 10 de mayo de 2007

Unai Basurko


El sábado pasado este portugalujo regresó al puerto de Getxo después de dar la vuelta al mundo en solitario. Además lo ha hecho el tercero en una competición que iniciaron siete pero que sólo han terminado cuatro, y en el barco más modesto de todos.

Vamos, que lo que ha hecho Unai tiene mucho, mucho mérito. Pero claro, no es la Copa América. Y el Bakea (“paz” en euskera) no es el Desafío español.

No nos engañemos, la política lo inunda todo y, hoy por hoy, lo que haga un chico vasco no tiene excesiva relevancia a menos que pertenezca a alguna mesa nacional ilegalizable.

Sin embargo, un equipo de españoles, en una ciudad tan española como Valencia (tan orgánicamente descentralizada como Bilbao), montados en un barco con un nombre tan explícito, y dando vueltas a boyas delante del puerto es considerado por la prensa nacional como una auténtica proeza.

Y es que, por mucho que los medios y los actores nieguen la existencia de un conflicto político, resulta que ellos mismos lo inducen y, sobre todo, actúan como si existiera (“déjales a esos vascos, que lo realmente importante es lo que sucede aquí, en España”). Contradiciéndose con su discurso, por supuesto.

Volviendo a Basurko: Zorionak, Unai! Has conseguido recordarnos que los seres humanos aún podemos hacer grandes empresas. Y el (horrible) tiempo que tuvimos para recibirte hizo que valoráramos más tu hazaña.

miércoles, 9 de mayo de 2007

John Wayne


En esta ocasión no voy a hablar de comunicación de conflicto, ni de lo que pasó ayer en Irlanda, ni de Unai Basurko (post que tenía preparado para hoy). En esta ocasión creo que no mantendré ni el tema, ni el tono, ni la extensión acostumbrada. En esta ocasión voy a hacer lo que me da la gana y voy a hablar de John Wayne.

Este eterno vaquero era uno de los actores favoritos de muchos hombres con más de 50 años, entre ellos mi padre, y se caracterizaba por saber sólo una cosa (hacer de cowboy), ser grandote, duro, un buen tipo y tener suerte porque su caballo jamás se cansaba y su munición nunca se agotaba.

Para mí, hoy, John Wayne está en la cama de un hospital, siendo más fuerte, más duro y más grande cada día. Luchando contra un cáncer al que no tiene miedo (como no tenía miedo a aquellas filas de indios en lo alto de una colina) y con el único objetivo de seguir junto a una dama rubia (en este caso dos: su mujer y su nieta).

Cuando ayer vi a mi padre en la cama de la unidad de reanimación del hospital de Cruces, después de una operación de cuatro horas (la segunda en tres años), pensé en John Wayne, y en que ambos tenían más cosas en común además de saber montar a caballo.

Mi padre me pareció enorme allí tumbado, parecía que los tubos y los cables le amarraban como ataban los indios al vaquero alrededor de un árbol, que ambos eran rudos –en ocasiones demasiado–, duros y con suerte (de momento, podría ser peor), pero que ambos también eran buenos tipos y, sobre todo (y pueden dar cuenta de ello los teléfonos, que no dejaron de sonar en todo el día) entrañables y queridos por un buen montón de gente.

Mi padre es mi héroe. Es un cowboy que pasea por las llanuras con unas balas al cinto que no le hacen falta porque las de su revolver nunca se acaban, que no tiene miedo a un indio, ni a dos, ni a un médico que pronuncie la palabra “radioterapia”, y al que voy a admirar no por el resto de su vida, sino por el resto de la mía.

Mi padre es más fuerte incluso que John Wayne, y sé que, también esta vez, va a recuperarse.

Un beso, aita. Y aunque a veces pienses que debo ser un poco marciano, me gustaría que supieses que estoy muy orgulloso de ti.

lunes, 7 de mayo de 2007

Nicolas Sarkozy


Ganó (y gané mi apuesta). Nicolas Sarkozy es el nuevo Presidente de la República (¡qué envidia!) Francesa. Lo ha conseguido después de una campaña intensa más que tensa o incluso interesante. Y lo mejor es que esa relevancia la han otorgado los votantes en mayor medida que los propios políticos.

Hay que recordar que los discursos han sido bastante previsibles, con una izquierda muy izquierda y una derecha muy derecha. Lo malo es que, una vez más, se ha demostrado que ante la falta de ideas, la gente prefiere el tradicionalismo y no arriesga.

Y es que Sarkozy ha demostrado ser un político conservador de libro: cortés, cuasiplenipotenciario (no sé ni si existe la palabra, pero espero que se me entienda), personalista, galante con su competidora Royale... Y todo esto sin hablar de sus propuestas políticas (Turquía, gasto público, Europa vs. Estados Unidos, etc.).

No hay que olvidar que este descendiente de húngaros fue el ministro de Interior durante los disturbios de París, en los que demostró su visión clasista y con prejuicios del asunto, su intención de usar la mano dura para resolverlo, y que ya se estaba preparando para dirigir a la Francia.

Europa mantiene su rumbo y no acaba de atreverse a girar a la izquierda, pero no creo ni que vaya a ser un mal Presidente... ni que nos vayamos a aburrir. ¿Doble o nada?

viernes, 4 de mayo de 2007

Jesús Torquemada

Para los que no escuchen Radio Euskadi habrá que explicar que Jesús Torquemada es la voz que sabe todo lo que ocurre en el mundo (y por qué) del programa de las mañanas que dirige Xabier Lapitz.

Y ayer se acercó a la Universidad del País Vasco a hablar a los futuros periodistas sobre la profesión. En líneas generales les animó a especializarse y para ello tener un pequeño archivo, y a aprender idiomas. Sí, no descubrió la pólvora, pero dio buenos consejos. Y también desmitificó un poco la profesión, algo que siempre ayuda.

Sobre lo suyo, habló de los benefecios de tener claras las cosas. Y para ello puso de ejemplo el conflicto palestino-israelí: todo lo que está sucediendo lo desencadena un grupo de población de sólo 14 millones de personas. Esos son los judíos que hay en el mundo (unos 6 millones en Israel, 5 en Estados Unidos y 3 en el resto del mundo, sobre todo Argentina). Y desde mediados del siglo xx, unos 17.500 han perdido la vida en todos los conflictos, un número mucho menor que en cualquier otro conflicto.

Vamos, que hay que saber relativizar.

En general, estuvo bien porque su charla no fue un muestrario de anécdotas propias, y sobre lo que me interesa, supo hablar un poco de conflicto. No ahondó mucho, sí, pero lo contó muy bien. Marca de la casa, en este caso, de la suya.

jueves, 3 de mayo de 2007

Debate a la francesa


Dicen que ha ganado Royale, pero yo no estoy de acuerdo, me parece que acercándonos a la izquierda de otro país todos nos podemos marcar el rollo progre, que siempre queda mejor.

Según veía el debate (que pude seguir en parte en el canal 24 horas de TVE), no dejaban de venir a mi cabeza las palabras de mi buen compañero Igor Filibi diciéndome eso de: “¿Democracia madura en España? En Francia o en Inglaterra sí que hay una democracia madura”. Y tiene toda la razón, porque un debate en esos términos de medida tensión, en busca del voto de centro después de una participación masiva en la primera vuelta, todo ello en las primeras elecciones post-disturbios en París (y en el resto de Francia en menor medida), es una prueba de a dónde hay que llegar.

Sobre el formato de los tiempos, me gustó bastante, pero beneficiaba a Nicolas Sarkozy, que esperaba los envites de Royale (por debajo en las encuestas y que salió al ataque) y luego tenía que "recuperar" su tiempo respondiendo pausadamente.

Los roles fueron marcados y muy poco novedosos: la derecha tuvo un discurso típicamente conservador que se pudo observar a la perfección en los temas de política exterior: no a Turquía y sí a una inmigración regulada que no permitiría más extranjeros en Francia mientras no se pudiera asegurar su bienestar (el argumento recurrente de la derecha).

Y la izquierda también fue izquierda, con una Royale encendida cuando tocaba y un discurso directo pero bastante previsibe. Además de en las encuestas, Sarkozy (que hacía gala sin tapujos de su encanto) tiene una ventaja muy clara (y de la que ya hablaré con más detenimiento): este descendiente de inmigrantes húngaros se ha autoelegido, y lleva años demostrando que, un buen día, decidió dirigir el futuro de Francia. Y cuando eso sucede, los votantes suelen dejarse influir.

Se aceptan apuestas (como siempre, en forma de caña): va a ganar Sarkozy.

miércoles, 2 de mayo de 2007

Quique Gusach, jefe de prensa de la RFEF


Seguimos con la serie de personajes públicos sin muchos adeptos a los que sólo faltaría (o más bien, sólo nos faltaría a los demás), que alguien les proponga para un puestazo.

Por ejemplo y por tocar otros ámbitos: el eternamente moreno del fútbol de TVE, Quique Gusch, que sólo podría estar mejor que presentando El Rondo (ese programa que la Cafarell tuvo que sacarse de la manga ante el estropicio causado por retirar Estudio Estadio, una de sus primeras decisiones) si le contratase la Federación Española de Fútbol como jefe de prensa: viajes en primerísima clase, hotelazos, restaurantes de lujo... Todo lo bueno del fútbol menos su sueldo, aunque seguro que el suyo tampoco sería despreciable.

Insisto, porque alguien se asustó con lo de Mariola Cubells, que lo que acabo de contar es mentira. Es como si dijera que Ramoncín va a representar y defender a la SGAE allí donde haga falta... Bueno, esto ya sucede, por muy chusco que suene. Me refiero a que no son más que fantasías con un poco de mala leche y un único objetivo: recordar que todo puede empeorar.

viernes, 27 de abril de 2007

The Backwoods (Bosque de sombras)


Hablamos de otro tipo de comunicación de conflicto: películas y libros. Y para seguir, quiero empezar por una de la más recientes: The Backwoods, de Koldo Serra, estrenada este mismo año 2007.

La cinta, con una (desafortunadamente) corta vida en las carteleras, cuenta la historia de dos... En realidad, no hace otra cosa más que exponer conflictos: personales, matrimoniales, culturales, familiares, internacionales (sí, sí), etc., todo con una buena dosis de acción (en la que el Koldo se desenvuelve magistralmente pese a ser su primer largometraje) y una pizca de violencia –en mi opinión totalmente justificada–, como no podía ser menos por parte del responsable de Fotomatón, Amor de madre o El tren de la bruja.

De hecho, eso es lo que la trae a este blog: la escena de la violación, las persecuciones o cada una de las muertes transmiten toda la angustia y tensión que el espectador merece. La propaganda política es ruda, vasta, está sin refinar y va directamente al estómago, por eso es tan efectiva en regímenes totalitarios y basados en una personalidad (Stalin, Hitler, Mao...). Y ahí, al estómago, es también donde va la historia de Bosque de sombras: pura comunicación de conflicto.

Al margen del buen trabajo de Serra, definitivamente, en el cine español hay una ideología que hay que erradicar: la manía que tienen los productores de doblar todo lo que se pueda (que ni Bender de Futurama), con lo que la película pierde algún que otro entero. En fin... Pese a no tener el reconocimiento que merece, os aseguro que merece la pena, y me apuesto una caña a que la veremos en los Goya (apuntaos en los comentarios, retadores).

jueves, 26 de abril de 2007

Cayetana Guillén Cuervo, imagen de Intermon Oxfam


En la serie que inauguramos con Mariola Cubells sobre personajes conocidos que se hacían cargo imaginariamente de jefaturas de prensa suculentas, esta vez le toca a esta...

Mujer, madre, trabajadora, foco de un rumor que la desprestigiaba relacionándola con José María Aznar, fuerza viva del cine español, presentadora de la 2, socialista... Sólo le falta ser la imagen de una de las ONG más importantes del Estado para ser la progre perfecta. ¿O no? De todos modos, viendo la polifacética carrera de esta hembra total, no descarto que este post se convierta en realidad. Y más ahora que estas fundaciones están en crisis tras un par de escándalos consecutivos.

Cosas más raras se han visto que la de una rojilla de libro concediendo entrevistas en nombre del desarrollo sostenible y la cooperación internacional.